Marcos Beltrán/El Sol de Nayarit
Desde el siete de Febrero del presente año, al 16 de Julio en la casa marcada con el número 18 de la calle Valle de Bravo del fraccionamiento Valle Dorado, en esta ciudad, hubo seis robos.
Del interior se robaron una computadora propiedad del que esto escribe, ropa, y un par de bocinas.
Luego, dos sillas nuevas de un comedor moderno, trastes, televisores, dando un total de esos seis robos de alrededor de los 30 mil pesos.
De esos robos, se denunciaron solamente cuatro, toda vez que de antemano la división de investigación de robos y asaltos de la Policía Estatal Investigadora, cuyo comandante es o era Octavio Ceballos, ni siquiera inició una investigación desde la primera denuncia.
En el cuarto robo, el entonces Director de esa corporación policíaca Guillermo Martínez Moreno, señalaba que para evitar que siguieran los robos a ese domicilio era que se colocara algún portón en la cochera toda vez que estaba totalmente libre.
Y así se hizo, solo que los ladrones, que quién sabe les dijeron que se podía seguir robando, utilizaron una soldadora para quitar parte del portón y de nuevo se metieron a robar, que fue cuando se llevaron las sillas del comedor.
De nuevo se le hizo ver eso a Martínez Moreno, quien solamente se limitó a decir que algún vecino tenía coraje y que se estaba desquitando de esa manera.
El martes 13 del presente mes, el que esto escribe llegó a dicho domicilio a eso de las 8:40 horas, a revisar que todo estuviera en su lugar, descubriendo a tres ladrones que se habían introducido en el domicilio que se encuentra al frente, huyendo los ladrones.
De inmediato, el que esto escribe se comunicó vía telefónica con Octavio Ceballos, el comandante de robos, para que se inmediato iniciara algún operativo, sin embargo, jamás llegaron los agentes policíacos.
Investigando en los alrededores, se encontró que, horas después una camioneta de la PEI estaba platicando con un sujeto, cuyas características físicas y de vestimentas, era uno de los ladrones y, según el testigo, el sujeto le entregó algo al agente policíaco, que a la postre, se supo que era Octavio Ceballos, recibiendo algo de ese ladrón.
Cuando este reportero intentó de nuevo hablar con Octavio, este jamás apareció, incluyendo hasta el día de ayer y jamás fue localizado.
Se espera que en el transcurso de la mañana de hoy, se logre su localización.
Esto es tan solo en un robo, cuántos casos similares habrá.
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